lunes, 12 de enero de 2015

Poemas traducidos para la revista "Poesis International"


El poeta y traductor rumano Marin Malaicu-Hondrari ha vertido a su idioma cinco poemas míos para el nº 14 de la prestigiosa revista "Poesis internaţional". Desde aquí, las gracias.

Y, aquí, uno de los poemas:



El clavo en la pared

Ayer sostenía con puntual obsesión un cuadro,
acaso un retrato que el camión de la mudanza
se llevó hoy con los demás objetos de la casa.
En su lugar, sobre la pared oscura del salón,
sólo queda la exacta huella de un rectángulo
más claro: un territorio inmaculado, un estado
de beatitud que el clavo —insecto quieto
y solitario— se empeña aún en custodiar.
Ni el óxido, ni la humedad, ni otras manos:
nada podrá arrancarle de su puesto de trabajo,
hacerle abandonar la nueva misión encomendada.
De algún modo, desde lo más profundo de su alma mineral,
el clavo piensa, sospecha, acierta y da en su propio clavo:
ha conseguido el ascenso merecido y ahora el tiempo
le confía su mejor autorretrato, su gran obra maestra.
 






lunes, 5 de enero de 2015

Brisa que recorre el mundo




Nacho Tajahuerce Sanz
El rostro del mundo
Baile del Sol, Tenerife, 2014


BRISA QUE RECORRE EL MUNDO

Hay libros comprometidos por un mundo más justo y habitable y libros íntimamente ligados a la esencia misma del ser humano. Ambas clases de libros son necesarias en poesía. En El rostro del mundo (Baile del Sol, 2014), el último poemario de Nacho Tajahuerce, estas dos sensibilidades parecen convivir sin necesidad de solaparse ni de darse codazos: el libro del compromiso social no estorba ni predomina sobre el libro de la intimidad. Se suceden, se dan la mano, se complementan. En esto, el poeta parece conciliar dos grandes tendencias, en otro tiempo enfrentadas, de la poesía española: la de los autores adscritos al canon figurativo y la de aquellos otros ubicados en un territorio metafísico de confusa acotación. 

Y es que, por una parte, como Aristóteles, también Tajahuerce sostiene que el ser humano es un zóon politikon (es decir, un animal político) y, por tanto, toda expresión cultural no escaparía a esta idea de que cualquier actividad humana está ligada a una concepción política. Esto, sin duda, suscita una doble pregunta, que el propio autor parece poner sobre la palestra de una manera muy sutil en El rostro del mundo: ¿Qué cometido se le otorga a la poesía contemporánea en esta realidad globalizada que es el siglo XXI? Y en consecuencia, ¿qué papel podrá desempeñar el compromiso en un mundo que no parece capaz de proponer modelos políticos, socio-económicos e ideológicos como alternativas al neoliberalismo capitalista?

Que Nacho Tajahuerce sea un autor comprometido y conocedor de su responsabilidad civil y artística no está reñido con ser consciente de las limitaciones que la palabra padece para incidir de forma efectiva en la sociedad a la que uno pertenece: “las palabras han perdido todo su significado,/ como los amigos inservibles, / como los rayos de sol al atardecer”. Pero también sabe que la exigencia formal va en detrimento de una estética comunicable que supedita ese “arma cargada de futuro” a un lenguaje sencillo y a un tono coloquial. 

Aunque su voz poética no aspira a vivir en los pronombres ni a convertirse en altavoz de quienes padecen las injusticias sociales, el sujeto que está detrás del discurso acepta dirigirse a la segunda persona del singular para que el mensaje sea lo más directo posible, pero siempre dando cuenta de una realidad inestable de la que él también forma parte: “La solución/ disimula detrás de ti./ Lástima que no tengas ojos/ en la nuca”.

Dicho todo lo anterior, resulta obvio que Nacho Tajahuerce valora la poesía como un discurso útil y que esa utilidad se entiende desde unos términos de realismo y verosimilitud: según él, la poesía es necesaria sólo si guarda relación con la vida corriente de un mundo contemporáneo. Por eso, la utilidad de su poesía es más una utilidad ética que política.

En ocasiones, parece que el autor trata de eliminar las barreras entre lo público y lo privado, lo que a su vez implica diluir aquella falsa dicotomía entre “pureza” y compromiso. La evidencia de que toda poesía refleja el tiempo en que fue escrita pone de relieve la oposición artificial entre una estética incontaminada por el mundo y otra atenta a la pulsación cotidiana. 

Pese a que Nacho Tajahuerce es consciente de que el mundo no se puede reinaugurar, sigue confiando en el impulso transformador que supone todo acto creativo. Es la suya, en consecuencia, una poesía abiertamente realista y enraizada en la ética, una poesía desde y para la vida. 

Tajahuerce es una suerte de flâneur posmoderno, un personaje que transita por un mundo contemporáneo lleno de paradojas y sinsentidos: el ser humano como ente social pero que vive en soledad, que busca la cara esperanzadora del progreso pero encuentra la cruz amarga de la marginación. Ante este panorama desalentador, Tajahuerce emplea su mejor arma: la ironía, esa forma distinguida del humor que mejor sortea cualquier atisbo de patetismo. Nacho Tajahuerce sabe bien que el desenmascaramiento retórico es un proceso ineludible para conseguir el desenmascaramiento ideológico. Por ello, ataca, desde dentro del poema, los sistemas de representación del poder y asume que la transparencia de la lengua es la mejor estrategia combativa. 

Existe una dicotomía retórica en su poesía, como antes señalaba: una vía de corte realista que inaugura el libro y otra de ascendencia simbolista, presente en la segunda parte, donde se esgrime un patrón estético fundamentado en el adelgazamiento o en la práctica desaparición de la anécdota: “Somos la brisa que recorre el mundo”.

La desmitificación del arquetipo de poeta es una de las mejores bazas del autor para conseguir esa pátina de “normalidad” en el desarrollo de la actividad poética, como bien refleja este verso sentencioso: “Fermín Cacho fue el mejor poeta de finales del siglo XX”. Es decir, el poeta como un atleta de fondo que practica la soledad para muscular el pensamiento.

Resulta evidente que, para el autor, el compromiso ya no sirve de soporte para un yo heroico, sino que se traslada hacia el personaje común y, en ocasiones, incluso marginal: el hombre de la calle acomoda su máscara rutinaria al rostro del autor (que termina por ser el rostro del mundo), cronista objetivo de las desigualdades e injusticias actuales.

Nacho Tajahuerce, en resumen, concibe el poema como una herramienta susceptible de transformar la realidad que presenta. Esa utilidad resulta el elemento mediador entre la historia y las historias (es decir, entre la Historia con mayúsculas y la intrahistoria o acontecer cotidiano). Poesía como instrumento de protesta ante la pasividad y la injusticia sociales. Poesía como territorio donde atreverse con los conflictos colectivos o reivindicar las utopías comunitarias. Y también, dentro de esa posmodernidad en la que se inscribe El rostro del mundo, poesía como expresión del desengaño derivado de la incapacidad del lenguaje, el discurso o la mirada para dotar de coherencia al mundo. Pero también poesía, al fin y al cabo, como la mejor manera (y la más hermosa) para intentarlo.


Jesús Jiménez Domínguez
[Revista Clarín, nº 114, págs. 66-67]

lunes, 29 de diciembre de 2014

Cosecha poética de 2014


  1. Horla City y otros, Fabián Casas (Seix Barral).
  2. Mil novecientos treinta y ocho. Antología poética, Charles Simic (Valparaíso).
  3. Mapamundi. Poemas del siglo XX, VV.AA. (Isla de Siltolá). Selección y traducción de Martín López-Vega.
  4. La alfombra negra bajo los ciruelos, Michael Krüger (Arrebato Libros). Selección y traducción de Juan Andrés García Román.
  5. Mi séquito silencioso, Charles Simic (Vaso Roto). Traducción de Antonio Albors.
  6. La eterna cualquiercosa, Martín López-Vega (Pre-Textos).
  7. Cincuenta poemas. Antología personal (1989-2014), José Luis Piquero (Isla de Siltolá).
  8. La mano del fuego, Joan Vinyoli (Candaya). Edición y prólogo de Jordi Llavina. Traducción de Carlos Vitale.
  9. Nocturno casi, Lorenzo Oliván (Tusquets).
  10. Hecho en falta. Poesía reunida, Juan Bonilla (Visor).
  11. Mi Patria A4, Ana Blandiana (Pre-Textos). Traducción de Viorica Patea y Antonio Colinas.
  12. El resto del viaje y otros poemas, Bernard Noël (Abada). Edición de Miguel Casado y Olvido García Valdés.
  13. Hasta aquí, Wislawa Szymborska (Bartleby). Traducción de Abel Murcia y Gerardo Beltrán.
 
 
Cosechas anteriores:
 
2013: Miniaturas de tiempos venideros. Poesía rumana contemporánea, VV.AA. (Vaso Roto). Edición bilingüe de Catalina Iliescu Gheorghiu.
2012: Poesía completa, Zbigniew Herbert (Lumen). Traducción de Xaverio Ballester.
2011: El fugitivo, Jesús Aguado (Vaso Roto).
2010: El gran número, Fin y principio y otros poemas, Wislawa Szymborska (Hiperión, 5ª edición). Edición de Maria Filipowicz-Rudek y Juan Carlos Vidal.
2009: La voz a las tres de la madrugada, Charles Simic (DVD ediciones). Traducción y prólogo de Martín López-Vega.





lunes, 22 de diciembre de 2014

Ligero colibrí (Ray Bradbury)


LIGERO COLIBRÍ
(UN POEMA DE RAY BRADBURY)

Eres para mí
la caligrafía de Dios,
cuya letra
es un símbolo en el aire que debo descifrar.
El gran pergamino del cielo se desenrolla con ese propósito.
Mientras das forma al aire,
atraviesas nubes y vientos
abarcando mi vista.
Tan sólo el abejorro
y la libélula
atrapan mi atención igual que tú.
Aprisa, escribe las palabras invisibles
de quien
presagia el Cielo (primero vaticina su azul),
y cada nacimiento: a mí, pedazo de asno,
y a ti, hermosa flor de cardo.
Toda alegría cabe en un dedal.
Pregunto por la esencia de la vida.
Trazas un símbolo
y dejas que desaparezca en el aire.
¡Y mira tú que bien, luego te vas!
¡Nunca has estado aquí!


[Traducción: Ariadna G. García y Ruth Guajardo González]

lunes, 15 de diciembre de 2014

Fuga de la muerte (Paul Celan)




FUGA DE LA MUERTE
(UN POEMA DE PAUL CELAN)

Negra leche del alba la bebemos de tarde
la bebemos a mediodía de mañana la bebemos de noche
bebemos y bebemos
cavamos la fosa en los aires no se yace allí estrecho
Vive un hombre en la casa que juega con las serpientes que escribe
que escribe al oscurecer a Alemania tu pelo de oro Margarete
lo escribe y sale de la casa y brillan las estrellas silba a sus mastines
silba a sus judíos hace cavar una fosa en la tierra
nos ordena tocad a danzar

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos de mañana a mediodía te bebemos de tarde
bebemos y bebemos
Vive un hombre en la casa que juega con las serpientes que escribe
que escribe al oscurecer a Alemania tu pelo de oro Margarete
Tu pelo de ceniza Sulamit cavamos una fosa en los aires no se yace allí estrecho

Gritad hincad los unos más hondo en la tierra los otros cantad y tocad
agarra el hierro del cinto lo blande son sus ojos azules
hincad los unos más hondo las palas los otros seguid tocando a danzar

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos de mañana a mediodía te bebemos de tarde
bebemos y bebemos
Vive un hombre en la casa tu pelo de oro Margaret
tu pelo ceniza Sulamit juega con las serpientes

Grita que suene más dulce la muerte la muerte es un Maestro Alemán
grita más oscuro el tañido de los violines así subiréis como humo en el aire
así tendréis una fosa en las nubes no se yace allí estrecho

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos a mediodía la muerte es un Maestro Alemán
te bebemos de tarde y mañana bebemos y bebemos
la muerte es un Maestro Alemán su ojo es azul
él te alcanza con bala de plomo su blanco eres tú
vive un hombre en la casa tu pelo de oro Margarete
azuza sus mastines a nosotros nos regala una fosa en el aire
juega con las serpientes y sueña la muerte es un Maestro Alemán

tu pelo de oro Margarete
tu pelo de ceniza Sulamit


[Traducción: José Luis Reina Palazón]

lunes, 8 de diciembre de 2014

Mar sucio (Joan Vinyoli)


MAR SUCIO
(UN POEMA DE JOAN VINYOLI)

Por el cielo encapotado, ni un rayo de sol.
Te miro enroscándote, mar
adusto, estéril,
demasiado ocupado en ti mismo,
bramando,
--------------las olas revolcándose
sin recurso.
---------------Donde rompen, las gaviotas
van en fila pacífica al acecho
de las sobras
que les llevas, sucio.
--------------------------Estas cosas
me envían señales, vivo extrañándome. Miro,
busco el sentido:
---------------------así muevo piezas,
de casilla en casilla, en el tablero del tiempo,
por magia o por precepto:
--------------------------------juegos
para aplazar la muerte.


[Traducción: Jordi Llavina]

lunes, 1 de diciembre de 2014

El final (Mark Strand)


EL FINAL
(UN POEMA DE MARK STRAND, 1934-2014)

No todo hombre sabe lo que cantará al final
cuando mira el muelle, al zarpar el barco, ni qué sentirá
si lo abraza el bramido del mar, inmóvil, ahí al final
ni qué esperar, pues es claro, ahora sí, que no volverá.

No hay tiempo ya de podar el rosal, de hacer cariños al gato,
cuando ya no aparece el crepúsculo quemando los pastos
ni la luna llena helándolos, no todo hombre sabe lo que verá en su lugar.
Cuando el pasado apoya su peso en la nada, y el cielo

es apenas recuerdo de luz, terminó el relato
de cirrus y cúmulus, los pájaros detienen el vuelo
-no todo hombre sabe qué puede esperar, ni qué cantará
cuando aborda ese barco hacia la oscuridad, ahí, al final.


[Traducción: Elisa Ramírez Castañeda]

lunes, 24 de noviembre de 2014

lunes, 17 de noviembre de 2014

Feedback (Billy Collins)



FEEDBACK
(UN POEMA DE BILLY COLLINS)

La mujer que me escribió desde Phoenix
después de mi lectura allí

para contarme que aún continuaban comentándola

me escribió de nuevo
sólo para decirme que ya habían acabado de hacerlo.



[Versión al castellano: JJD]