lunes, 8 de junio de 2015
Plegaria (Ana Blandiana)
PLEGARIA
(UN POEMA DE ANA BLANDIANA)
Dios de las libélulas, de las mariposas nocturnas,
de las alondras y las lechuzas,
Dios de las lombrices, de los escorpiones
y de las cucarachas de cocina,
Dios que enseñaste a cada uno algo distinto
y sabes de antemano qué le ocurrirá a cada cual,
daría lo que fuera por entender lo que sentiste
al fijar las proporciones
de los venenos, colores y perfumes,
al colocar en un pico el cantar, y el graznar en otro,
y en un alma el crimen, y el éxtasis en otra,
daría lo que fuera sobre todo por saber si te arrepentiste
al hacer víctimas a unos y a otros verdugos,
igualmente culpable ante todos
porque a todos dejaste ante hechos consumados.
Dios de la culpabilidad de decidir en solitario
la proporción entre el bien y el mal,
balanza que apenas mantiene en equilibrio
el cuerpo ensangrentado
del hijo que no se te parece.
[Traducción: Catalina Iliescu Gheorghiu]
lunes, 4 de mayo de 2015
Shelley (Charles Simic)
SHELLEY
(UN POEMA DE CHARLES SIMIC)
------------------------------------------------------A M. Follain
Poeta de las hojas muertas llevadas por el viento
como espectros, como multitudes contagiadas
por la peste, te leí por primera vez
en Nueva York, una tarde de lluvia,
con mi atroz acento eslavo,
recitando los versos melifluos
de un libro destrozado, desteñido,
que había comprado aquel mismo día
en una librería de viejo de la Cuarta Avenida
en la que atendía un iniciado en ciencias ocultas.
Con muy poco dinero, y casi ya todo gastado,
caminaba por la calle, la nariz en el libro.
Me senté en un café destartalado
con las moscas del verano pasado muertas sobre la mesa.
El dueño era un antiguo marinero
a quien le había crecido una enorme joroba en la espalda
de tanto contemplar la lluvia y la calle desierta.
Le hizo feliz que me sentara allí a leer,
y rellenaba mi taza con un líquido oscuro como el agua de la Estigia.
Shelley hablaba de un loco, ciego rey moribundo;
de soberanos que ni ven, ni sienten, ni saben;
de tumbas de las que un glorioso fantasma podía
salir para iluminar nuestro día tempestuoso.
También yo me sentía un glorioso fantasma
yendo a cenar
al restaurante chino que frecuentaba entonces.
Cada noche me servía sopa y arroz
un camarero con tres dedos
que jamás dijo una palabra.
Nunca vi a nadie más allí.
La cocina estaba tras una cortina
de perlas de vidrio, que sonaban ligeramente
en cuanto se abría la puerta de la calle.
Aquella tarde se abrió
para dejar entrar a una pálida muchacha con gafas.
El poeta hablaba del sempiterno universo
de las cosas... De destellos de un mundo remoto
que el alma visita en el sueño...
De un desierto habitado sólo por tormentas...
Aquí y allá en las calles paraguas rotos
como cometas fúnebres
fabricadas quizás por aquella china minúscula.
Los bares de MacDougal Street se quedaban vacíos.
Ya había habido una pelea a puño limpio.
Un hombre apoyado en una lámpara extendía los brazos
como crucificado, dejando que la lluvia lavase la sangre de su cara.
En un callejón mal iluminado
en el que la acera brillaba como el espejo
de una sala de baile a la hora de cierre
un hombre bien vestido y descalzo
me pidió dinero.
Le brillaban los ojos, tenía ese aire triunfal
de un campeón de esgrima
que acabase de asestar un golpe definitivo.
Qué extraño era todo... La tómbola del mundo
en aquella oscura noche de octubre...
Y el libro de poemas amarillento
con sus Esplendores y Miserias
que yo estudiaba a la luz de los escaparates
de farmacias y peluquerías,
temeroso de volver a mi cuartucho sin ventanas,
frío como la tumba de un emperador niño.
[Traducción: Martín López-Vega]
lunes, 27 de abril de 2015
lunes, 20 de abril de 2015
lunes, 13 de abril de 2015
lunes, 23 de marzo de 2015
Presentación de "El hundimiento", de Manuel Vilas
El próximo 28 de marzo, sábado, a las 13:00 horas, Manuel Vilas presenta su libro de poemas El hundimiento (Visor, 2015, Premio de Poesía Generación del 27). Será en la zaragozana librería Antígona.
Pondrán voz a sus poemas Irene Vallejo, Ingrid Magrinyà, Nacho Tajahuerce, Jesús Jiménez Domínguez, Ángel Gracia, Miguel Serrano Larraz, Miguel Ángel Ortiz Albero, Alberto Acerete y David Mayor.
lunes, 9 de marzo de 2015
Las piedras (Arturo Gutiérrez Plaza)
LAS PIEDRAS
(UN POEMA DE ARTURO GUTIÉRREZ PLAZA)
De las piedras se habla con envidia,
quizás, porque ellas no hablan.
No fruncen el ceño
y aparentan desatender
lo que a su alrededor acontece.
Obviamente, todo esto es mentira.
No vuelan, pero enseñan a los pájaros a
volar.
Se detienen en los abismos, al pie
de los puentes, al margen de los ríos
y desde allí advierten como anónimos vigías
los peligros de sostenerse en el aire.
Cultivan además varias lenguas sin poseer
ninguna.
Su arte está en hablar por la boca de otros.
El aire las recuerda cada vez
que los páramos silban en el viento
y los ríos cuando nos adormecen
con su insaciable ronquido.
Si se agrupan lo hacen
como gesto fraterno, pues odian la soledad.
De ellas se escribe siempre
para hablar de otra cosa.
Su aparente mudez
es tan sólo una licencia que Dios las da,
pues así nos interroga.
lunes, 2 de marzo de 2015
Monaguillo (Óscar Hahn)
MONAGUILLO
(UN POEMA DE ÓSCAR HAHN)
Yo estuve ahí
Estuve en el coro de la iglesia
con una casulla blanca sobre los hombros
Yo estuve ahí
Estuve el primer día y el último
y le lavé las manos al arzobispo
Me pregunto:
¿Ahora qué otro niño ocupará mi sitio?
¿Quién tendrá miedo de mascar la hostia
por temor a herir la carne de Cristo?
O peor aún
que después de la mordida
le brote sangre del Señor por la boca
"Te tomaste el vino del cáliz"
me gritó el cura furioso
Y yo le dije temblando: "Padre es la sangre de Cristo"
Y él dijo acariciándome la cara:
"Eres bello como Luzbel y malo como Lucifer"
Mea culpa mea culpa mea gravísima culpa
Me hundió la cabeza en la pila bautismal
y me untó el cuerpo con miel
Después me puso una mitra de cartón
y me subió en un burro
Los acólitos hacen escarnio de mí
Me tiran huevos estiércol y sangre de cerdo
Yo estuve ahí yo estuve ahí
Estuve el primer día y el último
Y ahora mi vacío de Dios
es más grande que el tamaño de Dios
lunes, 23 de febrero de 2015
Para hacer el retrato de un pájaro (Jacques Prévert)
PARA HACER EL RETRATO DE UN PÁJARO
(UN POEMA DE JACQUES PRÉVERT)
Pintar primero una jaula
Con la puerta abierta
Pintar después algo bonito
Algo simple algo bello
Algo útil para el pájaro
Apoyar después la tela contra un árbol
En un jardín en un soto
O en un bosque esconderse tras el árbol
Sin decir nada sin moverse
A veces el pájaro llega enseguida
Pero puede tardar años
Antes de decidirse
No hay que desanimarse
Hay que esperar
Esperar si es necesario durante años
La celeridad o la tardanza
En la llegada del pájaro
No tiene nada que ver
Con la calidad del cuadro
Cuando el pájaro llega si llega
Observar el más profundo silencio
Esperar que el pájaro entre en la jaula
Y una vez que haya entrado
Cerrar suavemente la puerta con el pincel
Después borrar uno a uno todos los barrotes
Cuidando de no tocar ninguna pluma del pájaro
Hacer acto seguido el retrato del árbol
Escogiendo la rama más bella para el pájaro
Pintar también el verde follaje
Y la frescura del viento
El polvillo del sol
Y el ruido de los bichos de la hierba en el calor estival
Y después esperar
Que el pájaro se decida a cantar
Si el pájaro no canta mala señal
Señal de que el cuadro es malo
Pero si canta es buena señal
Señal de que podéis firmar
Entonces arrancadle delicadamente
Una pluma al pájaro
Y escribid vuestro nombre
En un ángulo del cuadro
lunes, 16 de febrero de 2015
Poemas traducidos al búlgaro
La poeta y traductora Rada Panchovska ha tenido a bien traducir al búlgaro una decena de
poemas míos para la revista literaria Mope. En concreto para el n° 3 del
año pasado. Desde aquí, las gracias.
Y, para muestra, un botón:
![]() | |||||||
EL POETA ESCRIBE SU EPITAFIO
...........................................................La poesía destruye al hombre
-------------------------------------------------LEOPOLDO MARÍA PANERO
Yo, que la amé en defensa propia
y en cada caricia me jugué la piel.
Yo, que yaciendo a su lado
soñé laureles y desperté entre abrojos.
Yo, que perdí la Fe y sólo me quedé
con las Erratas y están reunidas
mis Sobras Completas bajo esta losa que ves.
Yo, que fui el descreído total,
y el abogado del diablo,
y perderé el Juicio Final.
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