lunes, 29 de diciembre de 2014

Cosecha poética de 2014


  1. Horla City y otros, Fabián Casas (Seix Barral).
  2. Mil novecientos treinta y ocho. Antología poética, Charles Simic (Valparaíso).
  3. Mapamundi. Poemas del siglo XX, VV.AA. (Isla de Siltolá). Selección y traducción de Martín López-Vega.
  4. La alfombra negra bajo los ciruelos, Michael Krüger (Arrebato Libros). Selección y traducción de Juan Andrés García Román.
  5. Mi séquito silencioso, Charles Simic (Vaso Roto). Traducción de Antonio Albors.
  6. La eterna cualquiercosa, Martín López-Vega (Pre-Textos).
  7. Cincuenta poemas. Antología personal (1989-2014), José Luis Piquero (Isla de Siltolá).
  8. La mano del fuego, Joan Vinyoli (Candaya). Edición y prólogo de Jordi Llavina. Traducción de Carlos Vitale.
  9. Nocturno casi, Lorenzo Oliván (Tusquets).
  10. Hecho en falta. Poesía reunida, Juan Bonilla (Visor).
  11. Mi Patria A4, Ana Blandiana (Pre-Textos). Traducción de Viorica Patea y Antonio Colinas.
  12. El resto del viaje y otros poemas, Bernard Noël (Abada). Edición de Miguel Casado y Olvido García Valdés.
  13. Hasta aquí, Wislawa Szymborska (Bartleby). Traducción de Abel Murcia y Gerardo Beltrán.
 
 
Cosechas anteriores:
 
2013: Miniaturas de tiempos venideros. Poesía rumana contemporánea, VV.AA. (Vaso Roto). Edición bilingüe de Catalina Iliescu Gheorghiu.
2012: Poesía completa, Zbigniew Herbert (Lumen). Traducción de Xaverio Ballester.
2011: El fugitivo, Jesús Aguado (Vaso Roto).
2010: El gran número, Fin y principio y otros poemas, Wislawa Szymborska (Hiperión, 5ª edición). Edición de Maria Filipowicz-Rudek y Juan Carlos Vidal.
2009: La voz a las tres de la madrugada, Charles Simic (DVD ediciones). Traducción y prólogo de Martín López-Vega.





lunes, 22 de diciembre de 2014

Ligero colibrí (Ray Bradbury)


LIGERO COLIBRÍ
(UN POEMA DE RAY BRADBURY)

Eres para mí
la caligrafía de Dios,
cuya letra
es un símbolo en el aire que debo descifrar.
El gran pergamino del cielo se desenrolla con ese propósito.
Mientras das forma al aire,
atraviesas nubes y vientos
abarcando mi vista.
Tan sólo el abejorro
y la libélula
atrapan mi atención igual que tú.
Aprisa, escribe las palabras invisibles
de quien
presagia el Cielo (primero vaticina su azul),
y cada nacimiento: a mí, pedazo de asno,
y a ti, hermosa flor de cardo.
Toda alegría cabe en un dedal.
Pregunto por la esencia de la vida.
Trazas un símbolo
y dejas que desaparezca en el aire.
¡Y mira tú que bien, luego te vas!
¡Nunca has estado aquí!


[Traducción: Ariadna G. García y Ruth Guajardo González]

lunes, 15 de diciembre de 2014

Fuga de la muerte (Paul Celan)




FUGA DE LA MUERTE
(UN POEMA DE PAUL CELAN)

Negra leche del alba la bebemos de tarde
la bebemos a mediodía de mañana la bebemos de noche
bebemos y bebemos
cavamos la fosa en los aires no se yace allí estrecho
Vive un hombre en la casa que juega con las serpientes que escribe
que escribe al oscurecer a Alemania tu pelo de oro Margarete
lo escribe y sale de la casa y brillan las estrellas silba a sus mastines
silba a sus judíos hace cavar una fosa en la tierra
nos ordena tocad a danzar

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos de mañana a mediodía te bebemos de tarde
bebemos y bebemos
Vive un hombre en la casa que juega con las serpientes que escribe
que escribe al oscurecer a Alemania tu pelo de oro Margarete
Tu pelo de ceniza Sulamit cavamos una fosa en los aires no se yace allí estrecho

Gritad hincad los unos más hondo en la tierra los otros cantad y tocad
agarra el hierro del cinto lo blande son sus ojos azules
hincad los unos más hondo las palas los otros seguid tocando a danzar

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos de mañana a mediodía te bebemos de tarde
bebemos y bebemos
Vive un hombre en la casa tu pelo de oro Margaret
tu pelo ceniza Sulamit juega con las serpientes

Grita que suene más dulce la muerte la muerte es un Maestro Alemán
grita más oscuro el tañido de los violines así subiréis como humo en el aire
así tendréis una fosa en las nubes no se yace allí estrecho

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos a mediodía la muerte es un Maestro Alemán
te bebemos de tarde y mañana bebemos y bebemos
la muerte es un Maestro Alemán su ojo es azul
él te alcanza con bala de plomo su blanco eres tú
vive un hombre en la casa tu pelo de oro Margarete
azuza sus mastines a nosotros nos regala una fosa en el aire
juega con las serpientes y sueña la muerte es un Maestro Alemán

tu pelo de oro Margarete
tu pelo de ceniza Sulamit


[Traducción: José Luis Reina Palazón]

lunes, 8 de diciembre de 2014

Mar sucio (Joan Vinyoli)


MAR SUCIO
(UN POEMA DE JOAN VINYOLI)

Por el cielo encapotado, ni un rayo de sol.
Te miro enroscándote, mar
adusto, estéril,
demasiado ocupado en ti mismo,
bramando,
--------------las olas revolcándose
sin recurso.
---------------Donde rompen, las gaviotas
van en fila pacífica al acecho
de las sobras
que les llevas, sucio.
--------------------------Estas cosas
me envían señales, vivo extrañándome. Miro,
busco el sentido:
---------------------así muevo piezas,
de casilla en casilla, en el tablero del tiempo,
por magia o por precepto:
--------------------------------juegos
para aplazar la muerte.


[Traducción: Jordi Llavina]

lunes, 1 de diciembre de 2014

El final (Mark Strand)


EL FINAL
(UN POEMA DE MARK STRAND, 1934-2014)

No todo hombre sabe lo que cantará al final
cuando mira el muelle, al zarpar el barco, ni qué sentirá
si lo abraza el bramido del mar, inmóvil, ahí al final
ni qué esperar, pues es claro, ahora sí, que no volverá.

No hay tiempo ya de podar el rosal, de hacer cariños al gato,
cuando ya no aparece el crepúsculo quemando los pastos
ni la luna llena helándolos, no todo hombre sabe lo que verá en su lugar.
Cuando el pasado apoya su peso en la nada, y el cielo

es apenas recuerdo de luz, terminó el relato
de cirrus y cúmulus, los pájaros detienen el vuelo
-no todo hombre sabe qué puede esperar, ni qué cantará
cuando aborda ese barco hacia la oscuridad, ahí, al final.


[Traducción: Elisa Ramírez Castañeda]

lunes, 24 de noviembre de 2014

lunes, 17 de noviembre de 2014

Feedback (Billy Collins)



FEEDBACK
(UN POEMA DE BILLY COLLINS)

La mujer que me escribió desde Phoenix
después de mi lectura allí

para contarme que aún continuaban comentándola

me escribió de nuevo
sólo para decirme que ya habían acabado de hacerlo.



[Versión al castellano: JJD]

lunes, 10 de noviembre de 2014

Un poema de Ioan Es. Pop


Salgo raramente y cuando salgo las paredes tiemblan cada vez más agotadas
tras el esfuerzo de la expulsión. un día
ya no tendrán bastante fuerza para
empujar el feto fuera del todo.

aquí sólo la cama tiene aún un poco de calor humano.
y yo duermo y me sumerjo en el colchón y éste me
engulle cada vez desde más arriba, desde
los hombros, desde la nuca, desde el pecho.

y duermo ahora porque mañana seguiré
también mañana seguiré durmiendo y en el molusco de la almohada
ya no importa si yo soy yo o yo;

el colchón se hincha y me sumerge paulatinamente en
su oscuridad dulce, sin esperanza, sin vistas,
se cierra encima y se pega como un sobre al calor,
la placenta de la sábana apenas permite respirar

y mircea grita despiértate, pero yo ya no le oigo
despiértate, dice, pero yo no.
por qué despertarme y con qué me quedaría
si me despertara del todo.


[Traducción: Dan Munteanu Colán]

lunes, 27 de octubre de 2014

Cesare Pavese (Luis Rogelio Nogueras)


CESARE PAVESE
(UN POEMA DE LUIS ROGELIO NOGUERAS)

a Ambrosio Fornet

Suponga que yo estoy escondido de antemano en el closet
y que usted (tantas cosas que tiene en la cabeza) no lo nota.
Se acuesta,
toma las dieciséis píldoras del frasco,
hace las últimas llamadas: inútiles,
medita sobre las derrotas, las guerras, Turín (cruda en invierno).

Suponga que usted deja
las gafas en la mesita de noche
y que luego escribe algo en su cuaderno
(letra rápida, pequeña).

Ahora imagine que yo salgo.
Que impido su suicidio
cinco, dos, veinticuatro veces
(como en el cine).

Suponga que usted no muere,
suponga que nos damos las manos
y que cometemos pequeñas historias, aventuras habladas
donde las mujeres aman desesperadamente a los poetas
y no hay estar solos, ni desastres, ni trenes aplastados.

Pero no.
Yo estoy en mi cuarto y usted está en el suyo.
Yo no trato de impedir nada
y usted se toma las pastillas.
Yo dejo su libro en la mesita de noche y trato en vano de dormirme
y viene la muerte y tiene sus ojos.