
jueves, 20 de enero de 2011
Mejores portadas de libros del 2010 según Lector mal-herido

sábado, 15 de enero de 2011
Broadcast en el recuerdo
sábado, 8 de enero de 2011
Luna Miguel, poesía (ins)urgente
Poetry is not dead, Luna MiguelDVD Ediciones, (Barcelona, 2010)
Premio de poesía Hermanos Argensola
Portada: Jesús Jiménez Domínguez
Si, como se nos ha ido vendiendo insistentemente, es connatural a la poesía atender a lo esencial, a lo perdurable y a lo humanamente espiritual, ¿cómo podrá ésta (la poesía) sobrevivir a estos tiempos nuestros tan superficiales, tan vertiginosos, tan monstruosamente materialistas? ¿Sirve la poesía para nuestras vidas o se ha convertido en un curioso anacronismo de museo, en un viejo instrumento inservible?
Como si de una vieja cazadora reversible se tratara, Luna Miguel le da la vuelta al epitafio punk de principios de los ochenta para certificar -después de sus más que lógicas dudas- que no hay autopsia posible, que la poesía no está muerta sino viva, muy viva. A pesar de todo.
Hegel pensaba que el hastío social es ese momento muy sordo, aunque dramático, por el que pasan todas las civilizaciones y en el que aparentemente parece que no ocurre nada. Y, sin embargo, por debajo se está gestando un cambio, una evolución, una tormenta social. Es obvio que algo, que antes parecía subterráneo y hacía temblar los cimientos de la poesía española más acomodada, ha emergido ya con denodada fuerza. Luna Miguel es sólo un eslabón, uno más, de una larga cadena de acontecimientos poéticos (se me ocurren nombres y maneras muy diferentes entre sí: Pablo García Casado, David González, Manuel Vilas). No más poesía aséptica, neutra y “bienpensante”, parecen decirnos estos poetas desde la urgencia manchada de sus versos. Luna no es una excepción: “Cuidado. / Muerdo”, nos advierte en el poema inaugural del libro. Y así es.
Roger Wolfe, el precursor poético en la década de los 90 de aquel dirty realism a la española, consideraba que adentrarse en un poema es como entrar en un edificio en llamas. Un lance arriesgado del que nadie sale o debería salir indemne. Esta máxima la firmaría (la firma) Luna Miguel en Poetry is not dead. Es la suya una poesía rabiosamente actual, urgente, exhibicionista y hasta narcisista (aunque la mirada voyeur asome en poemas como “Red Bull sin azúcar”), y a menudo enraizadamente existencialista cuando no nihilista (“En mitad de la nada el hipo es mi discurso”).
El individualismo exacerbado de su voz poética, enfrentada a un sistema social que nos pretende uniformados, no ofrece sin embargo salida alguna: “Qué le vamos a pedir al poema sino una piedra de coca”. Luna no pretende ser la salvadora de nadie ni de nada, ni siquiera de ella misma. Se limita a constatar los síntomas de una sociedad enferma en lo más profundo. Huye de lo política y poéticamente correcto (“Decir con rabia todo lo que no debo”) porque su poética no es la de la caricia sino la de la sacudida.
“La poesía contemporánea es una lucha por respirar”, decía ya Tadeusz Rozewicz, y así lo entiende también Luna Miguel. No es poco en estos tiempos de asfixia vital y competitiva. Tiempos de frustraciones, de miedos, de una profunda soledad que subyace bajo el falso optimismo de nuestras tecnologías de comunicación. De ahí la imperiosa necesidad de la poesía. Por eso, más que nunca, Poetry is not dead.
Heraldo de Aragón, 06-01-2011
martes, 4 de enero de 2011
Los discos de 2010
- The suburbs, Arcade Fire.
- Plastic Beach, Gorillaz.
- This is the beginning of a beautiful friendship, Bigott.
- Vexations, Get well soon.
- Tourist history, Two Door Cinema Club.
- Bang goes the knighthood, The Divine Comedy.
- Beneath this burning shoreline, Cherry Ghost.
- The Besnard Lakes are the roaring night, The Besnard Lakes.
- Congratulations, MGMT.
- Twin Shadow, Twin Shadow.
- O. Children, O. Children.
- In evening air, Future Islands.
lunes, 3 de enero de 2011
La poesía de 2010
Ahí va algo de la poesía que más me agradó durante el 2010. He elegido una docena de libros (incluidos memorias y reediciones), pero habría muchos más:- El gran número, Fin y principio y otros poemas, Wislawa Szymborska (Hiperión, 5ª edición).
- Muerte y levitación de la ballena, Rómulo Bustos (Universidad Complutense de Madrid).
- Una mosca en la sopa. Memorias, Charles Simic (Vaso Roto).
- Tal cual (antología poética 1967-1994), Luis Rogelio Nogueras (Colección Puerta del Mar).
- Adulto extranjero, Martín López-Vega (DVD Ediciones).
- Plenilunio, Lêdo Ivo (Vaso Roto).
- Amor. Poesía reunida, 1988-2010, Manuel Vilas (Visor).
- El mundo a medio hacer, Tomas Tranströmer (Nórdica).
- Arar, Ángel Gracia (Prames).
- El idiota entre las hierbas, Dolan Mor (Olifante).
- Del sueño, de la nieve, Jüri Talvet. (Olifante).
- Abierto, Juan Marqués (Pre-Textos).
domingo, 26 de diciembre de 2010
En Asseiceira, leyendo sobre la vida y obra de Paul Gauguin (Luís Filipe Parrado)
(POR LUÍS FILIPE PARRADO)
La luz de finales de agosto cae sobre
la terraza de esta casa de provincias
donde leo que
el pintor Paul Gauguin
eludió las obligaciones familiares
abandonando mujer e hijos
para poder viajar por los Mares del Sur
y “perseguir su arte”.
Tras leer estas palabras
levanto los ojos de la página 57
y diviso frente a mí
una bandada de cuervos posados
en los gruesos cables de la luz,
la llanura del cielo, el campo de maíz
más extenso de los alrededores
donde se esconden mis hijos
uno del otro, y los dos de mí.
Para Gauguin, volviendo a la lectura,
la llamada de la creación,
el profundo amor por la pintura
hablaron más alto y más claro que la prosaica
existencia pequeño-burguesa
de la segunda mitad del Ochocientos,
motivo que lo condujo al rechazo
“de los deberes convencionales
con la familia”,
abandonada definitivamente.
Pero, subrayando algunas frases,
no me queda muy claro
si el pintor hizo lo “que sintió
que tenía que hacer para atender
a su más alto grado de excelencia personal”
y, de este modo, legar a los hombres
“el fruto de su arte”
(como argumentan Shai Biderman
& Eliana Jacobowitz)
o si, más desesperadamente
de lo que pueda parecer,
la pintura fue la tabla de salvación,
el último recurso para la huida
del pantano (otros dirán del infierno)
de la vida conyugal, en Copenhague,
con Mette Sophie Gad y los cinco niños.
En cuanto a mí,
me gustaría despejar la duda
y proseguir la lectura,
en el encanto, en la provincia,
mientras el sol de finales de agosto se apaga
por detrás del tejado de la casa
y la noche va extendiendo un viento frío
que vuelve casi imposible
el acto de leer.
Casi a oscuras
me quedan los gritos de los hijos,
lejanos,
y la voz de mi mujer anunciando
que es preciso poner la mesa para cenar.
Por eso,
porque no estamos en Tahití
ni en el siglo XIX
ni soy el famoso pintor primitivo
y moderno Paul Gauguin,
marco la página, cierro el libro
y me levanto
para ocuparme de los platos y los cubiertos.
El poema, disculpen, tiene que detenerse aquí.
viernes, 24 de diciembre de 2010
Isla de Siltolá, 3

En la revista también encontramos colaboraciones e inéditos de María Victoria Atencia, Luis Alberto de Cuenca, Fernando Iwasaki, Carmelo Guillén Acosta, Elías Moro, Pedro Sevilla, Inmaculada Moreno, Mercedes Escolano, Antonio Rivero Taravillo, Olga Bernad, Juan Manuel Macías, Cristián Gómez Olivares, Corina Dávalos, Rocío Arana, Ignacio Escuín. Y críticas y reseñas de José Luna Borge, Elena Almeda, Rafael Adolfo Téllez, Juan Manuel Macías, José María Jurado, Tomás Rodríguez Reyes y Julio Ariza.
jueves, 23 de diciembre de 2010
Christmas in Adventury Parks
GET WELL SOON - Christmas in Adventury Parks
Con tantas comidas y cenas, cenas y comidas estos días, creo sinceramente que hemos olvidado el verdadero significado de la Navidad: el nacimiento de Santa Claus. Felices Fiestas.
martes, 21 de diciembre de 2010
sábado, 18 de diciembre de 2010
La excusa de los días
El próximo jueves, 23 de diciembre, a las 20:00 horas, estaremos Fernando Frisa y yo (además de la propia autora Marta Fuembuena, claro) presentando el libro La excusa de los días (Col. Resurrección) en el foro de FNAC de Zaragoza. La excusa de los días se llevó el premio de poesía que convocó el año pasado el bar Candy Warhol. Mis felicitaciones para Marta. Nos vemos allí.

